La startup francesa Diamfab ha desarrollado con éxito un prototipo de batería nuclear que opera durante 20 años sin mantenimiento, en colaboración con STMicroelectronics y la Comisión de Energía Atómica de Francia. Este revolucionario dispositivo utiliza diamantes sintéticos para convertir la desintegración del tritio radiactivo en electricidad, con la producción piloto ya en marcha en Isère y enfocada hacia la exploración espacial y otros mercados de alto valor para 2026.
El proyecto Tbatt-Diamond supone un avance significativo para el sector de baterías nucleares en Francia, pues el consorcio logró un prototipo funcional que demuestra una eficiencia de conversión del 10,5% y una densidad energética de 15 nW/cm², según Nuclear Valley. El equipo tiene previsto aumentar la densidad de potencia hasta 100 µW/cm³ optimizando su diseño e incrementando la intensidad de la fuente radiactiva.
La tecnología betavoltaica transforma directamente en electricidad las partículas beta de la desintegración radiactiva del tritio, del mismo modo en que las células fotovoltaicas convierten la luz en electricidad. Los diamantes sintéticos de Diamfab actúan como semiconductores de banda prohibida ancha, con ventajas cruciales como resistencia a la radiación y la capacidad de operar a temperaturas más altas que los componentes basados en silicio, lo que evita necesitar sistemas de refrigeración pesados en aplicaciones sensibles al peso.
Colaboración estratégica con la industria

STMicroelectronics aporta a la asociación experiencia en diseño de semiconductores y fabricación a gran escala, mientras que el CEA (Commissariat à l’énergie atomique et aux énergies alternatives) ofrece conocimientos fundamentales sobre materiales nucleares y gestión del tritio. Esta colaboración sitúa a Francia a la vanguardia del desarrollo de baterías nucleares, y L’Embarqué lo califica como «una primicia» para el sector tecnológico del país.
La empresa ya ha comenzado a trabajar con la Agencia Espacial Europea (ESA) para desarrollar generadores más potentes para misiones de exploración espacial. La extrema fiabilidad de estas baterías las hace ideales para alimentar sensores, sistemas a bordo y microsatélites en entornos hostiles donde cualquier mantenimiento resulta imposible.
Cronograma de mercado y desafíos regulatorios
Diamfab planea ampliar su producción a obleas de diamante de 4 pulgadas para 2026, con primeras aplicaciones comerciales estimadas para 2026-2027 en los ámbitos industrial y médico, según La Tribune. El despliegue en el sector espacial se proyecta para después de 2028, donde los integradores aeroespaciales y de defensa serán clientes potenciales clave.
La tecnología se enfrenta a importantes obstáculos regulatorios debido a la clasificación del tritio como material radiactivo, lo que exige autorizaciones estrictas por parte de las autoridades de seguridad nuclear. Al ser una tecnología de doble uso con aplicaciones tanto civiles como militares, las exportaciones estarán sujetas a controles estrictos en virtud de acuerdos internacionales como el Wassenaar Arrangement. El posicionamiento del proyecto como una solución soberana sugiere que resultará crucial contar con un sólido apoyo de los actores estatales franceses y europeos para sortear estos complejos marcos regulatorios.
Sources
- https://www.nuclearvalley.com
- https://www.lembarque.com

