Las interfaces de programación applicative se han hecho imprescindibles en todos los sectores de actividad. Banca, marketing, digital, el desarrollo de las APIs sigue creciendo, al igual que la cantidad de datos que hay que procesar. Pero, ¿de qué estamos hablando exactamente y para qué se utiliza ?
Una API, el acrónimo de Application programming interface, es un programa que permite que dos aplicaciones distintas se comuniquen entre sí e intercambien datos. Esto evita la necesidad de recrear y volver a desarrollar toda una aplicación para añadir su información. Por ejemplo, está ahí para vincular los datos existentes a otro programa independiente.API : ¿qué es una interfaz de programación ?
Las interfaces de programación permiten que dos aplicaciones informáticas se comuniquen entre sí e intercambien datos de forma recíproca, independientemente del lenguaje de programación utilizado.Las APIs actúan como puertas de entrada a un software que no es de su propiedad.Los desarrolladores ya no necesitan conocer a la perfección el programa que quieren utilizar, simplemente pueden desarrollar una interfaz de programación de aplicaciones para entrar en el programa.
¿Para qué sirve una API?
Desconocida por el público en general e invisible cuando se navega por Internet o por una aplicación móvil, se ha convertido sin embargo en algo esencial para las empresas. Al servir de intermediario entre dos sistemas informáticos independientes, la API permite el intercambio de datos o funcionalidades dentro o fuera de las empresas. En la era del open data y la digitalización de la sociedad, las interfaces de programación están en el centro del funcionamiento de la web. Este es el caso de una aplicación meteorológica, por ejemplo. No es la propia aplicación meteorológica la que obtiene y analiza la información del tiempo y te la envía, sino una API que se conecta a la base de datos donde se encuentra la información y la muestra en tu aplicación. Así pues, las API ofrecen muchas ventajas, tanto para el usuario como para el proveedor.- El usuario puede integrar la funcionalidad del programa en su aplicación o sitio web.
- El proveedor puede realizar cambios en su programa sin afectar a los usuarios de las funciones. Mastercard, Google, Facebook, Microsoft, SNCF… Cada vez son más las empresas que ponen a disposición sus APIs, ya sea de forma totalmente gratuita o de pago.
¿Cuáles son las aplicaciones de las API?
Están por todas partes y se utilizan a diario. Por ejemplo, si quiere integrar un mapa de Google en su sitio web, utilizará una API de Google Maps proporcionada por el gigante estadounidense. Lo mismo ocurre con la inclusión de un botón «Me gusta» de Facebook, que pone a disposición la API Graph de Facebook. Otra posible aplicación es cuando se consulta un sitio de comparación de precios, una API recuperará información de diferentes fuentes y la enviará al sitio o aplicación que se esté consultando.Las aplicaciones son múltiples e infinitas: pago en línea, sitio de reservas, consulta de horarios de transporte, previsión meteorológica, visualización de comercios locales, consulta de cuentas bancarias…De hecho, suponen un considerable ahorro de tiempo para los desarrolladores, ya que pueden configurarse muy rápidamente gracias a su interoperabilidad y a su lenguaje de programación genérico.

